Gestionar un pañol de herramientas o activos fijos es muy diferente a vender chicles. Las herramientas van y vienen, se desgastan y se pierden. Si sientes que tus herramientas "tienen patas", probablemente estás cometiendo uno de estos tres errores:
1. Confiar en la memoria (o en el "después lo anoto") El error número uno es el desfase temporal. Entregas el taladro al operario y piensas "lo anoto en el sistema cuando vuelva al escritorio". Grave error. En ese lapso, te entra una llamada, un cliente reclama, y el registro se olvidó. Solución: El registro debe ser inmediato. Por eso nuestras herramientas están pensadas para usarse desde el celular, en el lugar de los hechos.
2. No identificar los activos individualmente Si tienes 5 rotomartillos idénticos, no basta con poner "Cantidad: 5". ¿Cuál de los 5 es el que tiene el cable pelado? ¿Cuál es el que se llevó Juan? Solución: Cada activo valioso debe tener un ID único (ej: ROTO-01, ROTO-02). Etiquétalos física y digitalmente.
3. Ignorar el flujo de retorno Muchos se preocupan de anotar la salida, pero son laxos en la devolución. El momento de la recepción es crítico: es ahí donde debes verificar que la herramienta funciona y está limpia. Solución: Crea un protocolo de recepción obligado. Si la herramienta vuelve sucia o dañada, regístralo en el sistema. SuiteCero te permite agregar "Notas" en la devolución para mantener un historial de la vida útil de cada equipo.